Durante nuestro itinerario por el Reino Unido en 2019, aprovechamos nuestra estadía en Wells para acercarnos a conocer Glastonbury, una pequeña ciudad del condado de Somerset que desde hacía tiempo despertaba mi curiosidad.
Había escuchado historias sobre su vinculación con el rey Arturo, Avalon y el Santo Grial, pero también sobre esa particular mezcla de espiritualidad, leyendas y cultura alternativa que todavía forma parte de la identidad de Glastonbury. Y, por supuesto, estaba el nombre de su famosísimo festival.
Llegamos durante uno de esos días grises y bastante fríos de la primavera inglesa. Y debo reconocer que mi primera impresión coincidió bastante con lo que había imaginado: Glastonbury tenía algo diferente.
Las ruinas de una antigua abadía, las historias sobre Arturo y Ginebra, peregrinos y buscadores espirituales, tiendas esotéricas y, dominándolo todo desde la distancia, la silueta del Glastonbury Tor contribuyen a crear esa atmósfera tan particular.
En este artículo te voy a contar qué ver en Glastonbury y cuáles son sus visitas imperdibles, pero también cómo organizar el recorrido si, como nosotros, disponés de un solo día.
Si estás recorriendo esta zona de Inglaterra, creo que Glastonbury merece un lugar en el itinerario. Y mucho más si la combinás con Wells, que fue precisamente la base que elegimos nosotros para conocer esta parte de Somerset.
Un poco de historia de Glastonbury
Para entender Glastonbury hay que empezar por su abadía, porque durante siglos la historia de ambas estuvo estrechamente relacionada.
Aunque existen relatos que sitúan sus orígenes mucho antes, las primeras evidencias históricas y arqueológicas de la Abadía de Glastonbury corresponden al siglo VII. Con el tiempo se convirtió en uno de los monasterios más ricos e influyentes de Inglaterra.

La ciudad fue creciendo alrededor de la abadía, favorecida por la llegada de peregrinos y por la importancia religiosa que alcanzó el monasterio durante la Edad Media.
En 1184, un gran incendio destruyó buena parte del complejo. La abadía fue reconstruida y ampliada durante los siglos siguientes hasta convertirse en un enorme conjunto monástico.
Su historia cambió definitivamente en 1539, durante la disolución de los monasterios ordenada por Enrique VIII. El último abad, Richard Whiting, fue ejecutado y gran parte de los edificios fueron posteriormente demolidos.
Las ruinas que hoy podemos recorrer son el testimonio de aquel pasado y uno de los lugares imprescindibles que ver en Glastonbury.

Pero la historia explica solamente una parte de la identidad de la ciudad. Alrededor de estos mismos lugares crecieron relatos sobre el rey Arturo, Avalon, José de Arimatea y el Santo Grial.
Y es precisamente allí donde la historia de Glastonbury comienza a mezclarse con la leyenda.
Glastonbury, entre leyendas y espiritualidad
Glastonbury y la isla de Avalon
Avalon es uno de los lugares más famosos de las leyendas del rey Arturo. En los relatos medievales aparece como una isla misteriosa, asociada a la magia, donde Arturo fue llevado después de ser gravemente herido en su última batalla.
Geoffrey of Monmouth escribió sobre Avalon en el siglo XII y posteriormente la describió como la “isla de los árboles frutales”, origen de su conocida asociación con la isla de las manzanas.
Pero ¿qué tiene que ver todo esto con Glastonbury?
La conexión se hizo especialmente fuerte en 1191, cuando los monjes de la Abadía de Glastonbury afirmaron haber encontrado una tumba con los restos del rey Arturo y la reina Ginebra.

El supuesto hallazgo se produjo apenas siete años después del gran incendio que había destruido buena parte de la abadía, cuando el monasterio necesitaba recursos para su reconstrucción.
La identificación de Glastonbury con Avalon terminó convirtiéndose en una de las grandes leyendas del lugar y todavía hoy forma parte inseparable de su identidad.
El paisaje contribuyó a alimentar esa imagen. Glastonbury Tor se eleva sobre las tierras bajas de Somerset y, durante siglos, este singular entorno ayudó a imaginar Glastonbury como aquella misteriosa isla de las leyendas artúricas.
El rey Arturo y Ginebra
Una de las leyendas más fascinantes de Glastonbury está relacionada con el supuesto descubrimiento de las tumbas del rey Arturo y la reina Ginebra.
En 1191, los monjes de la abadía afirmaron haber encontrado dos cuerpos enterrados junto a una cruz de plomo cuya inscripción los identificaba como Arturo y Ginebra y relacionaba el lugar con la isla de Avalon.
Los supuestos restos fueron trasladados posteriormente al interior de la iglesia de la abadía.
En 1278, durante una visita del rey Eduardo I y la reina Leonor, la tumba fue abierta y los restos volvieron a ser enterrados. Finalmente quedaron en un sepulcro situado frente al altar mayor, uno de los lugares de mayor importancia de la iglesia.
Allí permanecieron durante siglos, hasta que la abadía fue destruida tras la disolución de los monasterios.
Actualmente no se conservan ni aquella tumba ni los supuestos restos de Arturo y Ginebra, y las investigaciones arqueológicas modernas no han podido demostrar que realmente fueran enterrados en Glastonbury.
Sin embargo, cuando visites las ruinas de la abadía vas a encontrar señalado el lugar tradicionalmente identificado como Arthur’s Tomb, que nosotros también pudimos ver durante nuestra visita.
José de Arimatea y el Santo Grial
Otra de las grandes leyendas de Glastonbury tiene como protagonista a José de Arimatea, el hombre que, según los Evangelios, cedió su propia tumba para sepultar a Jesús después de la crucifixión.
La tradición medieval cuenta que José llegó posteriormente a Gran Bretaña y se estableció en Glastonbury, donde habría fundado una de las primeras comunidades cristianas del país.
Con el tiempo, su historia también quedó vinculada al Santo Grial. Los relatos medievales lo convirtieron en custodio de la copa utilizada por Jesús en la Última Cena y versiones posteriores sostuvieron que la llevó consigo hasta Glastonbury.
Según la leyenda, el Grial habría quedado oculto cerca del Tor y sus aguas estarían relacionadas con el manantial que actualmente conocemos como Chalice Well.

El Holy Thorn de Glastonbury
La tradición cuenta que, al llegar a Glastonbury después de su largo viaje, José de Arimatea se detuvo a descansar en Wearyall Hill y clavó su bastón en el suelo.
A la mañana siguiente, el bastón habría echado raíces y florecido, dando origen al llamado Holy Thorn, el espino sagrado de Glastonbury.
Lo curioso es que la historia del árbol sobrevivió durante siglos. Ya en el siglo XVI se documentaban espinos en Wearyall Hill que llamaban la atención porque florecían dos veces al año, alrededor de Pascua y nuevamente en invierno.

El árbol original desapareció, pero se conservaron esquejes. En los terrenos de la Abadía de Glastonbury todavía puede verse un ejemplar que, según la tradición, desciende de aquellos antiguos espinos.
Y ese es precisamente el árbol que nosotros vimos durante nuestra visita.
Glastonbury, un centro espiritual en la actualidad
Las leyendas de Avalon, Arturo y el Santo Grial no pertenecen únicamente al pasado. Glastonbury continúa siendo en la actualidad uno de los principales centros espirituales de Inglaterra.
Cristianismo, tradiciones paganas y diferentes corrientes espirituales conviven en una ciudad que atrae a peregrinos y visitantes llegados desde distintas partes del mundo.
Esa particular identidad se percibe caminando por sus calles, donde vas a encontrar tiendas de cristales, libros sobre espiritualidad y esoterismo, terapias alternativas y referencias constantes a Avalon y sus leyendas.
Uno de sus ejemplos más curiosos es el Glastonbury Goddess Temple, un templo contemporáneo dedicado al culto de la Diosa y especialmente vinculado con la llamada Dama de Avalon.
El templo abrió su espacio permanente en 2002 y desde 2003 está reconocido formalmente como lugar de culto. Actualmente organiza ceremonias, peregrinaciones y actividades vinculadas con esta corriente espiritual.
También existen creencias contemporáneas que consideran a Glastonbury el “chakra corazón” de la Tierra o atribuyen al lugar determinadas líneas de energía.

No existen evidencias científicas que demuestren estas afirmaciones, pero forman parte del universo espiritual contemporáneo asociado a Glastonbury y ayudan a entender la particular atmósfera que rodea a la ciudad.
Durante nuestra visita fue precisamente esa mezcla de historia, leyendas y espiritualidad una de las cosas que más me llamó la atención.
Quizás uno crea en estas historias o quizás no. Pero cuando llegás a Glastonbury resulta difícil ignorar que, para muchas de las personas que viven allí o la visitan, Avalon continúa estando muy presente.
Qué ver en Glastonbury: visitas imperdibles
Después de conocer un poco de su historia y de las leyendas que hicieron famosa a Glastonbury, llegó el momento de recorrer la ciudad.
Aunque es pequeña, tiene varios lugares que merecen una visita y que permiten descubrir sus diferentes caras: desde las ruinas de su antigua abadía hasta el Glastonbury Tor, sus manantiales y algunos de los rincones vinculados con su particular identidad espiritual.
Si disponés de un solo día, como fue nuestro caso, vas a poder conocer buena parte de sus visitas imperdibles y entender por qué Glastonbury es un lugar tan singular dentro de un itinerario por esta zona de Inglaterra.

Abadía de Glastonbury
La Abadía de Glastonbury fue uno de los lugares que más disfruté durante nuestra visita. Sus ruinas se encuentran rodeadas por un gran parque y recorrerlas permite descubrir las dimensiones que llegó a tener uno de los monasterios más importantes de la Inglaterra medieval.
El complejo ocupa alrededor de 14 hectáreas y conserva restos de diferentes construcciones de la antigua abadía, además de jardines, árboles centenarios y espacios que permiten reconstruir cómo era la vida monástica.
Qué ver en la Abadía de Glastonbury
Uno de sus sectores más interesantes es la Lady Chapel, construida inmediatamente después del gran incendio de 1184. Es uno de los edificios mejor conservados del conjunto y ocupa el lugar asociado tradicionalmente con la primera iglesia de Glastonbury.
También vas a poder recorrer las ruinas de la Great Church, que llegó a tener unos 90 metros de longitud, además de restos del claustro, la cocina del abad y otros edificios que formaban parte del monasterio.

Dentro del recinto está señalado el lugar tradicionalmente identificado como la tumba del rey Arturo. Después de conocer toda la historia que rodea su supuesto descubrimiento, debo reconocer que fue uno de los lugares que más curiosidad me produjo durante la visita.
Y buscá también el Holy Thorn, descendiente de los famosos espinos de Glastonbury y vinculado con la leyenda de José de Arimatea que contamos anteriormente.
Yo dedicaría entre una hora y una hora y media a recorrer la abadía con tranquilidad, especialmente porque la visita no se limita a las ruinas: buena parte de su encanto está también en caminar por el parque que las rodea.
Información práctica para visitar la Abadía de Glastonbury
Horario: actualmente abre de 10:00 a 18:00, con último ingreso a las 17:15. La abadía abre los siete días de la semana, excepto Navidad. Los horarios cambian estacionalmente, por lo que conviene verificarlos antes de la visita.
Entrada: en septiembre de 2026, la entrada para adultos cuesta £14 online y £15 comprándola al llegar. Cada adulto que paga puede ingresar con hasta dos menores de 16 años gratis.
Tiempo de visita: calculá aproximadamente 1 hora / 1 hora y media para recorrer con tranquilidad las ruinas y los jardines.
Ubicación: la entrada principal está en Magdalene Street, en pleno centro de Glastonbury.
Consejo: si vas a recorrer Glastonbury en un día, yo visitaría la abadía relativamente temprano. Es uno de los lugares que más tiempo demanda y después podemos organizar el recorrido hacia el Tor y los demás imprescindibles.
Web oficial de Glastonbury Abbey
Glastonbury Tor
Si hay una imagen que identifica inmediatamente a Glastonbury es la silueta del Glastonbury Tor, una colina que se eleva sobre las llanuras de Somerset y que puede verse desde distintos puntos de los alrededores.
En su cima se encuentra la Torre de San Miguel, único resto de una antigua iglesia medieval. La construcción actual pertenece principalmente al siglo XIV y reemplazó a una iglesia anterior destruida por un terremoto.
Pero creo que buena parte del encanto del Tor está en llegar hasta arriba.

Nosotros hicimos la subida atravesando la campiña inglesa, entre campos verdes y ovejas. El camino tiene bastante pendiente en algunos sectores, por lo que requiere cierto esfuerzo, pero las vistas desde la cima compensan ampliamente la caminata.
El Tor alcanza los 158 metros sobre las tierras que lo rodean y desde arriba se obtiene una vista de 360 grados sobre Glastonbury y los Somerset Levels. En días despejados, la panorámica alcanza lugares mucho más distantes.
Y, como casi todo en Glastonbury, tampoco faltan las leyendas.
Según una antigua tradición, bajo la colina existiría una entrada a Annwn, el Otro Mundo de la mitología galesa, gobernado por Gwyn ap Nudd. Otras leyendas relacionan el Tor con Avalon, el rey Arturo y hasta el Santo Grial.

Después de todo lo que venimos contando sobre Glastonbury, probablemente ya no te sorprenda.
Información práctica para visitar Glastonbury Tor
Entrada: el acceso al Glastonbury Tor es gratuito.
Horario: el área está abierta desde el amanecer hasta el anochecer.
Subida: el camino hasta la cima es empinado, aunque está acondicionado y hay un banco aproximadamente a mitad del recorrido.
Estacionamiento: no hay estacionamiento para visitantes junto al Tor. El National Trust indica actualmente como opción cercana un estacionamiento pago en Chilkwell Street, desde donde hay que continuar a pie.
Consejo: llevá calzado cómodo y, si el tiempo está inestable, algo de abrigo. La subida es completamente al aire libre y el clima puede cambiar bastante la experiencia.
Calculá aproximadamente una hora para hacer la subida, disfrutar de la cima y regresar, aunque podés dedicarle más tiempo si querés recorrer los senderos de los alrededores.

Chalice Well
A los pies de Glastonbury Tor se encuentra Chalice Well, uno de los lugares espirituales más conocidos de la ciudad y un manantial que ha brotado en este lugar durante siglos.
El pozo se encuentra rodeado por unos tranquilos jardines creados como espacio de contemplación y meditación. Pero, tratándose de Glastonbury, por supuesto que el agua tampoco podía ser simplemente agua. 😂
Una de las tradiciones locales relaciona el manantial con José de Arimatea y el Santo Grial. Según la leyenda, el Grial habría sido ocultado en esta zona y el agua quedó vinculada simbólicamente con la sangre de Cristo.
¿Por qué el agua de Chalice Well es rojiza?
En este caso sí tenemos una explicación bastante menos misteriosa.
El agua posee un alto contenido de hierro y, al entrar en contacto con el aire, éste se oxida y produce los característicos depósitos rojizos que pueden verse alrededor del manantial.
Esa particularidad probablemente contribuyó también a alimentar durante siglos las historias sobre las propiedades especiales de sus aguas.
Uno de los símbolos más reconocibles del lugar es la tapa del pozo, decorada con la Vesica Piscis, formada por dos círculos entrelazados. El diseño fue realizado a comienzos del siglo XX y se convirtió en uno de los emblemas de Chalice Well.

Información práctica para visitar Chalice Well
Horario: los jardines abren todos los días. Del 1 de abril al 30 de septiembre, de 10:00 a 18:00; del 1 de octubre al 31 de marzo, de 10:00 a 16:30. Conviene comprobar los horarios antes de viajar.
Entrada: es una visita de pago. Actualmente adulto £6 estándar / £6,60 con Gift Aid.
Tiempo de visita: calculá aproximadamente 45 minutos a una hora si querés recorrer los jardines con tranquilidad.
Ubicación: se encuentra en Chilkwell Street, a los pies del Glastonbury Tor, por lo que ambas visitas se pueden combinar fácilmente.
Importante: el lugar mantiene una atmósfera de recogimiento y se pide a los visitantes que respeten el silencio en determinadas áreas.
White Spring
A pocos metros de Chalice Well se encuentra otro de los lugares más singulares de Glastonbury: White Spring, un segundo manantial que nace bajo el Glastonbury Tor.
Y aunque están prácticamente enfrentados, los dos son muy diferentes.
Mientras el agua de Chalice Well deja depósitos rojizos por su contenido en hierro, White Spring es rica en calcio y deja característicos depósitos blanquecinos. De allí proviene precisamente su nombre.
El manantial se encuentra dentro de un antiguo depósito de agua construido en 1872 para abastecer a Glastonbury. Con el tiempo dejó de utilizarse y, desde comienzos del siglo XXI, el edificio funciona como un templo y espacio espiritual.
Y acá vuelve a aparecer esa Glastonbury que tanto nos sorprendió.
El interior permanece prácticamente en penumbras, iluminado por velas y con el sonido permanente del agua. Se construyeron piscinas y diferentes altares dedicados, entre otros, a Brigid y a la Dama de Avalon.
Incluso existe un santuario dedicado al rey del mundo de las hadas, situado junto a lo que la tradición considera un portal hacia el Otro Mundo.
Creas o no en estas historias, White Spring permite conocer otra de las caras de la particular identidad espiritual de Glastonbury.
Información práctica para visitar White Spring
Entrada: gratuita. El templo funciona gracias a voluntarios y acepta contribuciones, aunque no son obligatorias.
Horario: actualmente abre martes, jueves y viernes de 13:30 a 16:30, y sábados y domingos de 13:00 a 17:00.
Importante: los horarios dependen completamente de la disponibilidad de voluntarios y pueden cambiar o incluso cerrar excepcionalmente. Conviene comprobarlos antes de acercarse.
Ubicación: está en Well House Lane, prácticamente enfrente de Chalice Well y a los pies del Glastonbury Tor.
Consejo: el interior es oscuro, húmedo y funciona como un espacio de recogimiento y práctica espiritual, no como una atracción turística convencional. Conviene entrar respetando ese carácter.
High Street y el centro histórico de Glastonbury
Después de tantas abadías, manantiales sagrados y portales hacia otros mundos, vale la pena volver por un rato a la Glastonbury más terrenal.
High Street es el eje principal del centro histórico y recorrerla permite descubrir algunos edificios interesantes, pero también comprobar que la particular identidad espiritual de la ciudad forma parte de su vida cotidiana.

Uno de los puntos de referencia es el Market Cross, situado en Market Place. El monumento actual fue construido en 1846 en estilo neogótico, aunque reemplazó a una cruz de mercado anterior del siglo XVI.
Muy cerca se encuentra el antiguo George and Pilgrims, nacido como posada para recibir a los peregrinos que llegaban a Glastonbury, y el Tribunal, una casa medieval de los siglos XV-XVI que actualmente alberga el Glastonbury Lake Village Museum.
También merece una parada la iglesia de St John the Baptist, que ocupa un lugar utilizado para el culto desde hace más de mil años. En su cementerio crece además otro de los ejemplares del famoso Glastonbury Thorn.
Pero probablemente lo más divertido sea simplemente caminar mirando las vidrieras. Tiendas de cristales, libros esotéricos, artesanías y comercios vinculados con diferentes corrientes espirituales convierten al centro de Glastonbury en algo bastante diferente de la típica pequeña ciudad inglesa.
Después de todo lo que contamos hasta ahora, tampoco debería sorprendernos demasiado.
Dónde queda Glastonbury
Glastonbury se encuentra en el condado de Somerset, en el sudoeste de Inglaterra, sobre los Somerset Levels y muy cerca de Wells. De hecho, ambas ciudades se pueden combinar fácilmente en un mismo itinerario.
Nosotros conocimos Glastonbury durante nuestra estadía en Wells y la visitamos como una excursión de un día.
Distancias desde Glastonbury
Si estás organizando un itinerario por esta zona de Inglaterra, estas son algunas distancias orientativas desde Glastonbury:
| Destino | Distancia aproximada |
|---|---|
| Wells | 10 km |
| Cheddar | 18 km |
| Bristol | 45 km |
| Bath | 43 km |
| Stonehenge | aprox. 70 km |
| Londres | aprox. 210 km |
Wells es la combinación más sencilla: se encuentra a apenas unos 10 km y existen servicios regulares de autobús entre ambas localidades.
Bath y Bristol también pueden funcionar como bases para conocer Glastonbury, especialmente si estás realizando un itinerario más amplio por el sudoeste de Inglaterra.

Cómo llegar a Glastonbury
Glastonbury se encuentra en el condado de Somerset y, aunque no tiene estación de tren, es bastante sencillo llegar en auto o en autobús desde otras ciudades del sudoeste de Inglaterra.
Nosotros llegamos desde Wells, donde estábamos alojados durante nuestro recorrido por esta zona.
Cómo llegar a Glastonbury en auto
El auto es probablemente la opción más cómoda si estás realizando un itinerario por Somerset, ya que permite combinar Glastonbury fácilmente con Wells, Cheddar, Bath y otros lugares de los alrededores.
Desde la autopista M5, la salida 23 conecta con la A39 en dirección a Glastonbury. Si llegás desde Bath, una de las rutas posibles continúa por la A367 y posteriormente por la A361.
En el centro existen varios estacionamientos de pago. Uno de ellos se encuentra en Silver Street, junto a la Abadía de Glastonbury.
Cómo llegar a Glastonbury en tren
Glastonbury no tiene estación de tren.
La estación más cercana es Castle Cary, situada aproximadamente a 30 minutos en auto. Desde allí es necesario continuar hasta Glastonbury en taxi.
Otra posibilidad es viajar en tren hasta Bristol Temple Meads y continuar el recorrido en autobús hasta Glastonbury.
Cómo llegar a Glastonbury desde Wells
Wells se encuentra a apenas unos 10 kilómetros de Glastonbury, por lo que ambas ciudades resultan muy fáciles de combinar.
Actualmente, el autobús 376 conecta Wells con el centro de Glastonbury. El recorrido demora aproximadamente 20 minutos, aunque puede variar según el servicio y el tránsito.
Esta fue precisamente la combinación que elegimos nosotros durante nuestro viaje: nos alojamos en Wells y dedicamos un día a conocer Glastonbury.
Cómo llegar a Glastonbury desde Londres
Si viajás desde Londres en transporte público, una alternativa es tomar un tren desde London Paddington hasta Castle Cary y continuar desde allí en taxi hasta Glastonbury.
También es posible viajar hasta Bristol y continuar en autobús.
En auto, Glastonbury se encuentra a unos 210 kilómetros de Londres y el viaje demora alrededor de 3 horas, dependiendo del tránsito y de la ruta elegida.
Qué ver en Glastonbury en un día
Glastonbury es una ciudad pequeña y sus principales lugares de interés pueden conocerse perfectamente en un día.
Nosotros la visitamos durante nuestra estadía en Wells y dedicamos una jornada completa a recorrerla. Si disponés de un tiempo similar, este es un buen itinerario para conocer sus visitas imprescindibles.
Comenzá por la Abadía de Glastonbury, uno de los lugares que más tiempo merece. Calculá entre una hora y una hora y media para recorrer las ruinas, buscar la tumba atribuida tradicionalmente al rey Arturo y caminar por sus jardines.
Desde allí podés recorrer High Street y el centro de Glastonbury, pasando por Market Cross, St John the Baptist Church y algunos de sus edificios históricos. Es también el mejor momento para descubrir sus particulares tiendas y esa faceta alternativa que caracteriza a la ciudad.
Después continuá hacia Chalice Well y White Spring, situados muy cerca uno del otro y a los pies del Tor. Aunque ambos están vinculados con los manantiales de Glastonbury, son dos experiencias completamente diferentes.
Dejá para el final Glastonbury Tor. La subida requiere cierto esfuerzo, pero desde la cima vas a tener una de las mejores panorámicas de Somerset.

Si el clima acompaña, creo que es también una excelente manera de terminar el día en uno de los lugares más emblemáticos de Glastonbury.
| Momento | Visita | Tiempo aproximado |
|---|---|---|
| Mañana | Abadía de Glastonbury | 1–1,5 h |
| Media mañana | High Street y centro | 1 h |
| Primera tarde | Chalice Well | 45 min–1 h |
| Primera tarde | White Spring | 30–45 min |
| Tarde | Glastonbury Tor | 1–1,5 h |
Importante: si querés visitar White Spring, comprobá previamente sus días y horarios de apertura, ya que funciona con voluntarios y no abre todos los días.
Celebraciones y tradiciones de Glastonbury
La particular mezcla de historia, espiritualidad y antiguas tradiciones de Glastonbury también se refleja en sus celebraciones.
A lo largo del año tienen lugar diferentes acontecimientos vinculados con los ciclos de las estaciones, las tradiciones paganas y la propia historia de la ciudad.
Beltane
Una de las celebraciones más características es Beltane, una antigua festividad que marca la llegada del verano y que en Glastonbury se celebra alrededor del 1 de mayo.
Las actividades comienzan al amanecer en Glastonbury Tor y continúan durante el día con ceremonias, música, danzas Morris y diferentes tradiciones vinculadas con la llegada del verano.
En los últimos años la celebración ha reunido a cientos de personas en el Tor, convirtiéndose en una de las mejores oportunidades para conocer esa faceta espiritual y alternativa de Glastonbury.
Samhain
En el extremo opuesto del calendario se encuentra Samhain, tradicionalmente asociado con el final de la temporada de cosechas y el comienzo de la mitad más oscura del año.
Glastonbury mantiene viva esta celebración con diferentes actividades y ceremonias que recuperan elementos de antiguas tradiciones celtas y paganas.
No resulta demasiado difícil imaginar por qué una celebración relacionada con el paso entre diferentes mundos encontró en Glastonbury un escenario perfecto.
Los solsticios de verano e invierno
Los solsticios también tienen una presencia especial en Glastonbury, especialmente entre las comunidades vinculadas con el paganismo contemporáneo y las tradiciones druídicas.
El solsticio de verano, alrededor del 21 de junio, reúne a numerosas personas en Glastonbury Tor para contemplar el amanecer y celebrar el día más largo del año.
En diciembre, el solsticio de invierno marca el momento opuesto: la noche más larga y el progresivo regreso de la luz. También se realizan encuentros y ceremonias vinculadas con este momento del ciclo anual.
Más allá de las diferentes creencias, estas celebraciones muestran hasta qué punto el paisaje de Glastonbury —y especialmente el Tor— continúa teniendo un fuerte significado espiritual para muchas personas.
La tradición del Holy Thorn
Una de las tradiciones más curiosas de Glastonbury está relacionada con el famoso Holy Thorn, el espino que según la leyenda nació del bastón de José de Arimatea.
Desde comienzos del siglo XVII existe la costumbre de cortar en Navidad una rama de uno de estos espinos y enviarla al monarca británico.
La tradición continúa actualmente. Cada Navidad, el vicario y el alcalde de Glastonbury envían al soberano una rama cortada del ejemplar que crece junto a la iglesia de St John the Baptist.
Frost Fayre
A finales de noviembre, el centro de Glastonbury cambia nuevamente de aspecto con la celebración de la Frost Fayre.
High Street y las calles de los alrededores se llenan de puestos, artesanías, comida, música y espectáculos callejeros. La jornada termina con el encendido de las luces y del árbol de Navidad de Market Square.
Es una celebración mucho más reciente que las anteriores, pero se ha convertido en uno de los grandes acontecimientos comunitarios de la ciudad.
Glastonbury Festival
Hablar de Glastonbury sin mencionar su famoso festival de música sería casi imposible.
El Glastonbury Festival nació en 1970 por iniciativa de Michael Eavis. Aquella primera edición reunió apenas a unas 1.500 personas y la entrada costaba una libra, con leche de la propia granja incluida.
Con el paso de las décadas se convirtió en uno de los grandes festivales internacionales de música y artes escénicas. Por sus escenarios han pasado figuras como David Bowie, Paul McCartney, Elton John, Beyoncé, Adele y The Rolling Stones, entre muchísimos otros.
Pero hay una curiosidad que suele generar confusión: el Glastonbury Festival no se celebra en la ciudad de Glastonbury.
Tiene lugar en Worthy Farm, cerca del pequeño pueblo de Pilton, a unos 10 kilómetros de Glastonbury. Durante varios días, toda esta zona de Somerset recibe una enorme cantidad de visitantes.
Si vas a visitar Glastonbury durante el festival
Si tu viaje coincide con las fechas del festival, conviene tenerlo en cuenta aunque no tengas pensado asistir.
La enorme afluencia de público afecta especialmente el tránsito y la disponibilidad de alojamiento en la región, por lo que es recomendable organizar esta parte del viaje con bastante anticipación.
Además, no es posible acercarse a Worthy Farm simplemente para conocer el festival: durante el evento el acceso está controlado y se recomienda expresamente no dirigirse hacia Pilton sin entrada.
Importante: Glastonbury Festival se toma periódicamente un año de descanso para permitir la recuperación de la granja. En 2026 no se celebra y la próxima edición tendrá lugar del 23 al 27 de junio de 2027.
Qué ver cerca de Glastonbury
Si disponés de más tiempo, Glastonbury puede combinarse fácilmente con otros lugares interesantes de Somerset y del sudoeste de Inglaterra.
Wells es la opción más sencilla y la que elegimos nosotros. Se encuentra a apenas unos 10 kilómetros y su magnífica catedral, el Bishop’s Palace y su pequeño centro histórico justifican dedicarle al menos un día.
Otra posibilidad es acercarte a Cheddar Gorge, uno de los paisajes naturales más conocidos de Somerset, con sus espectaculares paredes de piedra caliza y sus famosas cuevas.
Si continuás el recorrido hacia el este, Bath puede ser una excelente siguiente etapa. La ciudad es conocida por sus termas romanas y por su extraordinario conjunto de arquitectura georgiana.
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