La mezquita Santa Sofía en Estambul es uno de los lugares icónicos que deberías visitar en esta imponente ciudad.

Santa Sofía, Ayasofya en turco, quiere decir Santa Sabiduría. Nos dejó sin habla. Tiene muchas similitudes con la Basílica de San Marcos de Venecia. Los tímpanos de los cinco arcos principales, los mosaicos bizantinos, en fin…muy del estilo.

En su origen basílica patriarcal ortodoxa, posteriormente mezquita, luego museo y desde el 1 de agosto de 2020, nuevamente mezquita.

Está ubicada en la ribera occidental del Bósforo en el punto más alto de Estambul en la plaza Sultanahmet. Con sus 4 minaretes y su cúpula de más de 30 metros de diámetro es la postal más conocida de la ciudad.

Sus proporciones son gigantes, de hecho está entre los logros arquitectónicos más importantes  del mundo ya que fue levantada en sólo seis años.

Sus muros albergan siglos de arte, conflictos políticos, disputas religiosas y pasión nacionalista.

Historia de Santa Sofía

Tiene más de 1400 años de antigüedad y fue construida sobre dos iglesias más antiguas de los siglos V y VI. Una de ellas se quemó en el año 532 y la otra sufrió daños a causa de los terremotos y fue reforzada en varias ocasiones.

La inauguración durante el imperio de Justiniano fue en el año 573 y muchos siglos después, en la época otomana, fue convertida en mezquita, agregándole alminares y fuentes.

Aunque muchos creen que está dedica a Santa Sofía, en realidad, Sofía en griego significa sabiduría. Es decir que su nombre es Santa Sabiduría, haciendo alusión a la existencia de Dios.

Por casi 900 años, Santa Sofía albergó a la Iglesia ortodoxa oriental y era un lugar de culto. Era el símbolo del poder del Imperio Bizantino ya que todos los que llegaban a la ciudad quedaban admirados por sus dimensiones y tipo de arquitectura.

Durante mucho tiempo, su cúpula fue la más grande del mundo hasta la construcción de San Pedro de Roma.

En 1931 fue cerrada al público por el gobierno de Turquía hasta su reapertura como museo en 1935 bajo el gobierno de Mustafá Kemal Ataturk.

En julio de 2020 se ofició un servicio musulmán por primera vez en 86 años. La decisión de transformar este emblema de la ciudad en mezquita fue muy criticado a nivel mundial. Pero el presidente turco Erdogan, no parece inmutarse y quiere hacer lo mismo con el Museo Cora.

Arquitectura de Santa Sofía

Es famosa por su enorme cúpula que se considera el modelo de la arquitectura bizantina. A partir de esta cúpula es posible que haya cambiado la historia de la arquitectura.

El diseño es del arquitecto y físico jonio Isidoro de Mileto y del matemático y arquitecto Antemio de Tralles.

Combina una planta basilical de tres naves. Las dimensiones son de 77 m de largo por 72 de ancho, con otra central definida por la gran cúpula que cubre el edificio.

En el interior, había una galería reservada al emperador y otra a la emperatriz en el primer piso, que asomaba al inmenso espacio vacío determinado por la cúpula. El templo estaba precedido por un gran atrio, hoy desaparecido, con una fuente en el centro.

Fue durante casi 500 años la mezquita principal de Estambul y sirvió como modelo para muchas otras mezquitas otomanas, como la  Mezquita Azul y la Mezquita de Solimán.

Interior de Santa Sofía

Durante el dominio otomano, el sultán Mehmet II respetó bastante el interior de la catedral. No obstente, le agregó detalles arquitectónicos islámicos como el mihrab (altar) , el minbar (palco del sultán) y cuatro minaretes en el exterior.

De su techo cuelgan 4 medallones caligráficos, uno de los cuales, quiere decir: «Alá es grande».

La nave es de un tamaño sobrecogedor. En ella, se puede ver el palco del sultán.

Mosaicos bizantinos en Santa Sofía

Cuando el Imperio Otomano bajo el sultán Mehmed II capturó la ciudad en 1453 y la rebautizó como Estambul, puso fin al dominio bizantino.

Al entrar a Santa Sofía, Mehmed II insistió en que fuera renovada y convertida en mezquita. Arquitectos otomanos recubrieron con yeso los símbolos ortodoxos del interior y añadieron capiteles y minaretes a la estructura.

No obstante y pese a que el Islam no permite la representación de Dios con figuras humanas para no fomentar la idolatría, quedaron maravillados con los mosaicos cristianos que decoraban Santa Sofía y es por ello que todavía los podemos ver.

Este mosaico presenta a la Virgen con el niño en su regazo flanqueada por los emperadores Constantino el Grande y Justiniano. El primero hace una donación a la ciudad por él fundada, Constantinpla, mientras que Justiniano lo hace para Santa Sofía, que mandó construir durante su reinado.

La Déesis es la representación de Cristo Pantocrátor con un libro en la mano y flanqueado por la Virgen y San Juan Bautista, fue encargado por el mperador Miguel VIII cuando Constantinopla fue reconquistada por los bizantinos en 1261.

Es en la Galería Sur donde podrás ver gran parte de estos tesoros.

Uno de ellos muestra a la Virgen con el Niño flanqueada por el emperador Juan II Comneno y la emperatriz Irene donando dinero para Santa Sofía, del siglo XII.

También el mosaico que muestra  a Cristo Pantócrator con el empardor Constantino IX y la emperatriz Zoe.

Como broche, también en esta planta está la tumba de Enrico Dándolo, dux veneciano, responsable del saqueo de Constantinopla en 1204, quien murió allí en 1205.

Cómo llegar a Santa Sofía

Estación: Sultanahmet

Definitivamente, es un lugar impactante. De día se aprecia su grandiosidad y su decoración con elementos bizantinos, con la luz entrando por sus ventanales. De noche toda iluminada, en lo alto de la colina como el emblema de la ciudad. No podrás dejar de sentirte admirado por este edificio. ¿Te pasó lo mismo? Quisieras compartir tus experiencias al visitar Santa Sofía en Estambul?

Información práctica para visitar Santa Sofía en Estambul

A partir del 15 de enero de 2024, la mezquita de Santa Sofía empezó a cobrar una entrada de 25 euros a los turistas, con el objetivo de preservar el lugar que recibe anualmente 3,5 millones de visitas.

Se puede visitar todos los días de 9 a 17, salvo en las horas de oración que es cuando se cierra al turismo.

La mezquita cierra una hora antes de la oración y media hora después de su finalización. En este enlace encontrarás los horarios de oración.

Tené en cuenta que al ser una mezquita, deberás dejar tus zapatos en la entrada y si sos mujer cubrirte la cabeza con un pañuelo.

Es uno de los monumentos más visitados de Estambul, motivo por el cual se forman largas filas para el ingreso. Una opción para evitarlas es contratar una visita guiada.

Te recomiendo el tour que incluye Crucero por el Bósforo, visita la Mezquita Azul y a Santa Sofía.

Santa Sofía de Estambul en el cine

Como todo edificio emblemático lo podés descubrir en algunas escenas de películas.

En dos de la saga de James Bond: «De Rusia con Amor» (1963) y «Skyfall» (2012).

También se filmaron escenas de «Argo», que donde Ben Affleck ganó el Oscar como Mejor Director.

Más recientemente en la serie turca «El Protector» que tiene a Estambul como escenario en todo momento.